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Cultura, tecnología y redes sociales

Cultura, tecnología y redes sociales

Escrito por: Marlon S. Soto

Para desarrollar un país se necesita ciencia y tecnología, desde luego, pero antes se necesita conocimiento, literatura, estudio filosófico, es decir: pensar.

Si la cultura en nuestros días es puro entretenimiento (los partidos de fútbol, series de tv, redes sociales, propagandas de la moda etc.) pues estamos en un camino muy peligroso, se simplifica a una sola palabra: hedonismo, que no es más que indiferencia, la pérdida de la conciencia histórica, el descrédito del futuro, la moda efímera, el culto al ocio, la cultura como mercancía, el ecologismo como disfraz y pose social. En ese camino se pierde la razón y el espíritu crítico.

Hoy en día los libros están obsoletos y si no lo están es porque se lee por puro entretenimiento, buscar el placer, grandes “Best Seller” como son los libros de Paulo Coelho, que son ligeros, fáciles de leer y entender han desplazado a grandes obras literarias y filosóficas como las de Víctor Hugo,  Marqués de Sade, Albert Camus, Immanuel Kant, Arthur Schopenhauer, Isaiah Berlin, latinoamericanos como Rubén Dario, Borges, Juan Gelman, Mario Vargas Llosa, que sus obras son perdurables en el tiempo y no solo representan entrenamiento, placer momentáneo, frivolidad; sino que generan alta cultura.

Si el camino del hedonismo sigue en avanzada, imaginemos la educación en el futuro: esta generación ya sucumbió al hedonismo, ¿la educación de las futuras generaciones está a salvo, si esta generación será la de los profesores de las generaciones venideras?

Gilles Lipovetsky, sociólogo y filósofos francés (76 años) dijo en una entrevista con El País que, la ligereza nos salvó de los vicios del siglo XX como él nazismo, el fascismo, el comunismo duro, millones de muertos, etc. También dijo que la gente quiere hoy divertirse en Facebook, dijo que, la ligereza refuerza la democracia. La ligereza y frivolidad no pueden reforzar la democracia, la democracia primero que todo necesita espíritu crítico. La frivolidad y la ligereza solo pueden generar a dictadores como Daniel Ortega, puede generar que el kirchnerismo esté gobernando otra vez en Argentina, la ligereza dejó que avanzarán personajes como el sacerdote mexicano Marcial Maciel, que en vida parecía un personaje salido de las novelas de Marqués de Sade. Si recordamos, lo primero que hizo el nazismo fue provocar un gigantesco incendio que solo lo alimentaban libros, si recordamos más antaño, la inquisición fue establecida para descubrir y castigar las faltas contra la fe, que en esencia no era más que perseguir a las personas que tenían espíritu crítico, que pensaban diferente a la iglesia, es decir que personas con esas virtudes y valores han sido las que generan cambios trascendentales para las sociedades, haciéndolas más justas, más unidas y más prósperas.

Todavía en el siglo XX, estudiar Historia, Filosofía, Clásicas o Literatura si preparaba para la vida pero hoy en día eso ya no vale, los libros están obsoletos, las materias están obsoletas, el esfuerzo intelectual y la disciplina están obsoletos, lo único moderno es que seas básicamente competente, dócilmente empleable y te vayas preparando emocionalmente para un mercado precario y de ese modo ser fácilmente explotable.

Tecnología

Desde luego que la tecnología ha sido una proeza importantísima, en un supermercado el cajero no hace las cuentas mentalmente, la computadora hace todo el trabajo, hasta le indica cuánto vuelto hay que devolver al cliente, de esa manera hace que la fila avance más rápido y los clientes no esperen demasiado tiempo en la fila.

El problema es que, el cajero, mientras la computadora no da el resultado total no sabe cuánto es lo que tienes que pagar y son sumas simples y elementales. En la naturaleza, el órgano que no se utiliza tiende a desaparecer. De la misma manera en las escuelas y universidades donde, debido al progreso tecnológico se está dejando de escribir a mano y es una habilidad que podría perderse; cuando la habilidad que se pierde es la de la reflexión intelectual, el precio a pagar por ello es no poder hacer una crítica y al mismo tiempo se pierde la razón, no podríamos decidir hacia tal o cual situación ir o huir.

La diferencia entre cultura y tecnología está en la imaginación y la creatividad, estas dos se usan hoy en día para crear videojuegos y poner las reglas del mismo, eso está acabando con las habilidades artísticas, lingüísticas, matemáticas y humanistas. 

Redes sociales

Con estás nos comunicamos sin importar en qué continente estemos, solo basta apretar un botón para tener una conversación cara a cara, sin embargo, una de las involuntarias consecuencias es haber volatilizado las fronteras que separaron lo privado de lo público y haber confundido a ambos con un happening en el que todos a la vez somos espectadores y actores, en el que recíprocamente nos lucimos exhibiendo nuestra vida privada y nos divertimos observando la ajena en un strip tease generalizado en el que ya nada ha quedado a salvo de la morbosa curiosidad de lo público depravado por la necedad. 

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