Seleccionar página

¡Por qué la juventud salvadoreña y centroamericana está migrando!

¡Por qué la juventud salvadoreña y centroamericana está migrando!

Por: Gloria Isabel García Melara, El Salvador.

¿Por qué quiero irme?

¿Por qué me dicen que seré exitoso si me quedó?

¿Por qué no me siento libre dentro de esta nación?

¿Por qué no puedo reírme de lo que dice el presidente?

Están persiguiéndome, me están alcanzando…

mi corazón está latiendo a mil por minuto; ¡ya están aquí!

Me toman del cuello, me están asfixiando…

El nudo en mi garganta sólo me recuerda mi madre;

¡Por qué me trajiste a éste mundo mujer! Ahora me estarás enterrando,

Asesinado por ignorante, por pensar que llegaría a ser grande,

Preguntas que nadie respondía, opiniones que a nadie le importaban.

¿Por qué quiero irme?  porque nunca conseguí mi primer empleo, me faltaba experiencia y como tendría experiencia? Si nunca me dieron uno…

¿Por qué piensan que seré exitoso si me quedó? si caminando a la escuela me han robado hasta la mochila y los zapatos

¿Por qué no me siento libre dentro de esta nación?: jamás podré visitar a mi hermano que vive a sólo seis cuadras, porque hasta las tres próximas, ya existe un límite de gobernantes delincuentes que podrían asesinarme.

¿Por qué no puedo reírme del presidente? publica que es muy cool, pero es escoltado por 8 militares, publica que hay trabajo, salud, vivienda, comida, seguridad y educación, y al caminar por las calles me doy cuenta que es un fanfarrón, que reforma la Constitución a su favor, que en lugar de crear boletines que publiquen becas para el desarrollo de los estudiantes de escasos recursos, hay carteles de reclutamiento militar.

¡Me están persiguiendo, Me están alcanzando!

Preocupaciones y embargos, sueños rotos y esclavitud disfrazada, gritos silenciosos de las pubertades, rocas pesadas que impiden mi paso, donde quedó mi futuro. Ahora me estoy agobiando.

¡Me toman del cuello, Me están asfixiando!

promesas, ilusiones, falta de oportunidad, presiones sociales, limitación de ser libre, la falta de democracia, mala atención de salud, abuso de autoridad de los policías y militares! «El” doblegó su confianza, pero destruyó la mía, el compartía memes y fotografías, a mí se me apaga la alegría, nadie me está educando, nadie me está escuchando, que no les mienta. Estaba yo gritando, que, si estoy mintiendo porque me están ahorcando, nadie dijo, ni hizo nada cuando me estaban matando; ahora estoy agonizando.

¡El nudo en mi garganta sólo me recuerda a mi madre!

¡Por qué me trajiste a éste mundo mujer! me estás enterrando, también creíste que yo sería grande, pero te veo llorando.

Luego estarás rezando, que si no pude tener paz en esté cruel ambiente, al menos tenga paz mi alma.

Sobre el Autor

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Publicaciones recientes

Revista digital