Seleccionar página

Migraciones: La Cruz de las Sociedades en Necesidad

Migraciones: La Cruz de las Sociedades en Necesidad

Escrito por: karcha

En medio de las tensiones sociopolíticas que azotan nuestro país, la migración y la búsqueda de oportunidades en el exterior han sido opciones contempladas por un amplio sector de la población nicaragüense. Según se estima, al menos unos 200,000 nicaragüenses han decidido migrar desde el año pasado, producto de las convulsiones sociales que explotaron desde abril. Incluso, esta cifra es similar a la que el país se atuvo antes del proceso de paz de los años 80, cuando se libraba la guerra entre el Ejército Popular Sandinista y la Contrarrevolución (Confidencial, 2016). Considerando este y los demás elementos presentes, no puede obviarse que el tema migratorio es coyuntural y acertado de discutir.

Prospecto: ¿Por qué migramos?

Cada país debe poder asegurar a sus propios habitantes no sólo la libertad de expresión y de movimiento, sino también la posibilidad de colmar necesidades fundamentales (…) cuya frustración pone a mucha gente en condiciones de tener que emigrar a la fuerza.

Juan Pablo II – Jornada Mundial del Emigrante y el Refugiado. Vaticano, 15 de diciembre de 2003

La migración es un fenómeno que acompaña a las sociedades a través de la historia. La migración de nuestros antepasados fue ocasionada primordialmente por la búsqueda de recursos y enfrentamientos con otras tribus poderosas. De hecho, fue así como los nicaraos, chorotegas, ulvas y macrochibchas llegaron a nuestro territorio; pues muchos buscaron alimento en un nuevo entorno, mientras que otros fueron desplazados por los enfrentamientos con tribus como los aztecas y olmecas en el norte de Mesoamérica.

Sin embargo, tanto nuestra cultura como nuestros motivos para migrar han ido evolucionando. El ser humano moderno migra con el objetivo de toparse con un ambiente propicio para su crecimiento personal y profesional, y en menor medida por ocio y entretenimiento.

¡Pero alto! Nótese que la esencia es la misma: Durante la era precolombina se migraba por guerras o búsqueda de alimentos. Durante el período de colonización, los indígenas migraban como mecanismo de prevención del encarcelamiento o la esclavitud (posterior a la derrota de aquellos grupos que mostraron resistencia). En el siglo pasado, olas de migrantes escaparon de eventos bélicos como la Primera y la Segunda Guerra Mundial, así como de las guerras ocasionadas al calor de la Guerra Fría. Por ahora, vemos que los migrantes son impulsados a trasladarse por convulsiones políticas y sociales (como la guerra en Siria y las crisis de Líbano y Palestina) y como solución alterna a los altos índices de desempleo, criminalidad y concentración de capital en sus países de origen.

Pero ¿por qué migra el nicaragüense? Generalmente, vamos huyendo de nuestra propia mano. Si tomamos en cuenta que el promedio aproximado de cada guerra o convulsión interna en Nicaragua es de unos 12 a 15 años, el nicaragüense se ha condenado a vivir bajo las ebulliciones que avivan los caudillos del momento. (Bolaños, 2018) (Matamoros Hüeck, 2016) Estas tensiones políticas han causado la separación de los mismos nicaragüenses desde sus primeros pasos en la independencia. Por ejemplo, la guerra por la jefatura de Estado entre Manuel Antonio de la Cerda y Juan Argüello del Castillo entre 1825 y 1827 ocasionó la separación de Guanacaste y Nicoya de la jurisdicción nicaragüense, a voluntad de los mismos nativos.

De esa misma forma, después de la guerra contra Anastasio Somoza Debayle y la aparición de la Contrarrevolución como movimiento armado, se estimó un exilio de unos 450,000 nicaragüenses. Muchos de ellos se trasladaron a Costa Rica o a Miami, en la Florida, EE.UU., tratando de escapar del baño de sangre que ocurría en el país (Confidencial, 2016). Siguiendo esta tendencia, otro deseo del migrante nicaragüense es encontrar mejores condiciones de vida. Según el Buró de Censos, para 2010, casi medio millón de nicaragüenses residían en los EE.UU., mayormente impulsados por conseguir empleo y enviar remesas a las familias (U.S. Census Bureau, 2010).

No hay camino migrante, se hace camino al migrar

Nuestra región es un campo fértil para producción de migrantes. Tantos eventos bruscos han ultrajado el proceso de desarrollo debido a las agresiones que han ocasionado los gobiernos populistas y la actitud caudillista del nicaragüense y el latinoamericano.

Sin embargo, si bien es cierto que la migración no fomenta la mejora de la infraestructura productiva nacional; no podemos aprovechar oportunidades en espacios carentes de condiciones óptimas para la innovación y fomento.

He aquí les digo: No hay camino migrante, se hace camino al migrar. Sin ánimos de fomentar la fuga de cerebros, seamos prudentes y apoyemos a nuestras familias desde las opciones que dispongamos. La migración probablemente no sea la solución total a nuestros problemas sociopolíticos actuales y futuros, pero siempre que entendamos las normas de convivencia en el exterior, podemos recurrir a manos amigas.

Bibliografía

Bolaños, E. (2018). La Lucha por el Poder: El Poder o la Guerra. Managua, Nicaragua: ARDISA.

Confidencial. (14 de Agosto de 2016). Migración, pobreza y remesas en Nicaragua. Obtenido de https://confidencial.com.ni/migracion-pobreza-y-remesas-en-nicaragua/

Matamoros Hüeck, B. (2016). El Encanto del Poder. Managua, Nicaragua: Hispamer, Impresión Comercial La Prensa, 2da edición.

U.S. Census Bureau. (2010). American Community Survey. Washington D.C., EE.UU.

Sobre el Autor

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Videos Recientes

Cargando...

Revista digital