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Mi vida como un puerto

Mi vida como un puerto

Por: Wendy Juárez

Muchas vidas como barco llegan,

pero ninguno se queda.

He visto pasar muchas vidas.

Todas vienen, todas se van,

hasta hacen parecer mi vida una eternidad.

He visto muchas maletas, muchos sueños en ellas,

muchos dolores, muchos colores,

muchas ideas enredadas, muchas esperanzas que se pierden y se ganan.

He visto muchos barcos atracar y volver a salir.

Muchos se comunican desde lejos de mi frontera,

otros solo en recuerdos quedan, hacen sentir que esta vida es eterna.

Un día dejaré de ser un puerto y seré un barco.

Ese al final es el sueño.

La inmovilidad de este lugar me hace sentir inmortal,

pero estoy muriendo muy despacio en soledad.  

Esa es la realidad.

Cada vez que un barco se va, les despido con una sonrisa

para que no quieran regresar con prisa,

y puedan sus sueños realizar en otro lugar.

Estar aquí me recuerda, cuan débil y delicados somos.

Muchos barcos en el camino se perdieron,

otros se hundieron y no regresarán.

He visto a la muerte pasear por el muelle de la mano de la vida,

nunca en soledad como muchos le imaginan.

Un día seré un barco y partiré

o pasearé de la mano de la muerte en el muelle,

pero ya no estaré sola, viajaré ya sea por el mar,

por el viento o por el tiempo.

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