
Ser mujer en Nicaragua.

Por: Gema Obando
Ser mujer en Nicaragua,
es ser estrella ardiente áspera,
que contra todo pronóstico, crece y resiste,
con raíces firmes que persisten,
en una tierra esteril y áspera.
En un suelo que compele ser dócil,
sos ubérrima, libre y llena de vida.
En un suelo que te minimiza,
sos tenaz, resiliente y florecida.